El fin de semana del 4 de Julio, cuando EUA celebra su independencia, cobró un elevado saldo en sangre en Chicago.
Informa el Sun Times que 60 personas resultaron heridas y 11 murieron, entre ello dos personas abatidas a tiros por la policía.
Las víctimas incluyeron un niño de 16 años de edad muerto la noche del sábado.
Solo el domingo por la tarde solo, 11 personas fueron baleadas en cuatro horas.
Todos los muertos eran hombres de raza negra o hispanos menores de 35 años.
Aún así, dice el rotativo, la tasa de homicidios en Chicago es la más baja desde 1963, pero la violencia armada sigue siendo claramente un problema importante en la ciudad.
Muchos tienen miedo: Se habla de libertad pero en realidad esto una prisión, dijo una persona.
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