Aguas TurbulentasHa sido otra semana de mierda para los principales mandatarios del mundo anglosajón, dos personajes que, además de su torpeza política en sus intentos por implementar una agenda extremista, se ven unidos por nada menos que, ¡las greñas! Propias, las de Boris Johnson, quien podría estar a punto de ganar el honor de ser el Primer Ministro Británico que menos tiempo duró en su cargo. Y reorganizadas las de Donald Trump, el hombre de color naranja que ha rebotado de crisis en crisis desde el día mismo que se mudó a la Casa Blanca, en enero 2017.

En ambos casos los líderes han quedado peor ante la prensa y el público. El primero derrotado y humillado. El segundo objeto de la burla pública.

Unidos por años de historia común, sin embargo, existe una diferencia clave entre los dos sistemas. Es que en Gran Bretaña el Parlamento tiene poder real. Sus miembros no se doblegan a la voluntad del jefe. Para nada. Ellos y ellas maniobran en el complejo sistema de alianzas, pero por mayoría son fieles a sus principios. Nada que con EUA donde congresistas y senadores pueden detestarse mutuamente (algunos ni se saludan) pero los une el hecho que la abrumadora mayoría de ellos y ellas son unos cagados. Paralizados de miedo ante las jerarquías.

CFT
Director El Molino Online
Pennsylvania EUA, 9/8/2019

BORIS

Amber Rudd, una alta legisladora conservadora renunció como secretaria de Estado para Asuntos Laborales y Pensiones del Reino Unido, acusando al primer ministro Boris Johnson de realizar un asalto a la democracia.

Su renuncia sigue otro golpe para Johnson, cuando su hermano Jo Johnson renunció el jueves diciendo que estaba "dividido entre la lealtad familiar y el interés nacional". Otros legisladores prominentes renunciaron a principios de semana.

Rudd publicó su carta al Primer Ministro en Twitter el sábado por la noche, diciendo que no podía mantenerse cruzada de brazos "mientras son expulsados ​​conservadores moderados y leales" eventos que calificó de "asalto a la decencia y la democracia".

Johnson, quien ha sido primer ministro durante seis semanas, expulsó a 21 conservadores, incluido el nieto de Winston Churchill, Nicholas Soames y Ken Clarke, el miembro más antiguo del Parlamento, después de que votaron para bloquear el plan del primer ministro de abandonar la UE sin un acuerdo.

Además, el ex fiscal para Inglaterra y Gales advirtió el sábado que el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, podría enfrentar encarcelamiento por negarse a retrasar la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

Ken Macdonald, quien ocupó el cargo entre 2003 y 2008, dijo que un tribunal ordenaría que "se cumpliera la ley", y agregó que "una negativa frente a eso equivaldría a desacato al tribunal", lo que podría conducir a "esa persona en prisión".

Los comentarios llegaron después de una intensa semana donde llovieron los insultos en el parlamento, durante los los cuales la agenda de Johnson enfrentó enorme oposición por parte de los legisladores británicos preocupados de que un Brexit (separación de Gran Bretaña de la Unión Europea) "sin acuerdo" podría ocasionar consecuencias catastróficas para la economía del Reino Unido.

Johnson asumió el poder prometiendo abandonar la UE incluso si el Reino Unido aún no había acordado un plan formal para su salida. Sin embargo, el Parlamento  aprobó legislación diseñada para evitar que Johnson logre este objetivo.

Aprobado el viernes fue un proyecto de ley para exigir a Johnson Brexit que solicite a la UE una extensión de tres meses si no se llega a un acuerdo en la fecha límite actual del Brexit del 31 de octubre. Está previsto que se convierta en ley el lunes, según informes.

La mayoría de los votantes británicos apoyaron un referéndum en 2016 para abandonar la UE, aunque muchos no sabían qué estaban votando. Pero el gobierno ha luchado por formular un plan de transición, lo que ha llevado a disputas reiteradas entre los legisladores sobre el curso de acción correcto para el país.

De todo ésto se puede decir que en el Reino Unido, el Parlamento es un organismo vivo, sano, en donde sus miembros -- sea el partido que representan -- toman en serio su labor. Algo que no se puede decir del Congreso de EUA, donde reina el pavor al ejecutivo.

Donald

La ruta del huracán

El jefe del sindicato que representa a los trabajadores climáticos federales dijo el viernes que sus miembros están "atónitos y enfurecidos" de que la agencia federal NOAA haya presentado una declaración apoyando al presidente Trump en la disputa cada vez más extraña sobre si el huracán Dorian en un momento iba encaminado hacia Alabama.

"Nunca antes una administración los había dejando colgando de esta manera", dijo Dan Sobien, presidente de la Organización Nacional de Empleados del Servicio Meteorológico, que representa a 4,000 empleados bajo el paraguas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

“Estas son las personas que arriesgan sus vidas volando hacia los huracanes y emitiendo pronósticos que salvan vidas. Nunca antes su administración ha socavado su razonamiento y científicamente sólidos pronósticos", dijo Sobien a The Daily Beast.

La reacción de Sobien fue la escena más reciente en la pantomima que se inició con la tormenta que ha consumido al presidente durante gran parte de la semana y ha sido denominado "Sharpie Gate".

Comenzó el domingo, cuando el presidente Trump en un mensaje por Twitter advirtió que se esperaba que Dorian golpeara a Alabama. Las oficinas del National Weather Service de Birmingham publicó una corrección:

"Alabama NO verá ningún impacto de #Dorian. Repetimos, no se sentirán los impactos del huracán #Dorian en ninguna parte de Alabama. El sistema permanecerá demasiado al este ”, dijo el mensaje.

Luego, el miércoles, Trump presentó un mapa meteorológico en la Oficina Oval que mostraba el rastro de la tormenta, delineado en blanco. Parecía que alguien había usado un marcador negro, como los que usa Trump, para extender la ruta a Alabama.

Desde entonces, Trump se ha aferrado tercamente a sus palabras originales, lanzando múltiples mensajes insistiendo en que se pronosticó que Dorian golpearía a Alabama y emitiendo una declaración de su Asesor de Seguridad Nacional que respalda su versión.

Luego, el viernes, llegó la declaración de un portavoz no identificado que afirmó que la NOAA y el Centro Nacional de Huracanes habían brindado a Trump información que "demostraba que los vientos con fuerza de tormenta tropical del huracán Dorian podrían afectar a Alabama".

La declaració luego criticó el tuit dominical de la oficina de Birmingham, diciendo que "habló en términos absolutos que eran inconsistentes con las probabilidades de los mejores productos de pronóstico disponibles en ese momento".

Poco después, Sobien emitió un tweet sobre la declaración de NOAA: “Nunca me había sentido tan avergonzado por NOAA. Lo que hicieron es simplemente asqueroso ".

Más tarde le dijo a The Daily Beast que en una discusión grupal en Facebook, los trabajadores estaban tan molestos que estaban hablando de desfigurar sus camisetas de NOAA con un Sharpie. Más en serio, les preocupaba que la declaración pudiera tener consecuencias en la vida real.

Tres puntos básicos se han discutido esta semana sobre el asunto.

1.) La incapacidad del presidente de aceptar que cometió un error. Algo que aparentemente es incapaz de hacer.

2.) Las facultades mentales del presidente. La discusión de si el presidente sufre de algún trastorno que debilita sus facultades mentales es cada día más común en diversos. Unos dicen que sí. Otros que quizás. Otros que no. Pero no cabe duda que es tema de discusión.

3.) El uso de recursos gubernamentales para respaldar la opinión, así esté errada, del presidente.

Por no decir la energía que se gastó en esta discusión, cuando hay muchos otros asuntos de clave importancia.