El tribunal supremo del estado de Massachussetts falló ayer que tomar fotos por debajo de la ropa de una mujer sin su consentimiento no es ilegal, pero antes de que los pervertidos saquen sus cámaras deben enterarse que la legislatura del estado piensa cambiar la situación.
Aunque los jueces no esconden su opinión de que tal acción, que se conoce vulgarmente como una foto “upskirt” debería ser en contra de la ley, dicen que tal como esta redactada en la actualidad a no lo es, informa Martin Finucane en The Boston Globe.
Las leyes existentes protegen la privacidad de personas desnudas o parcialmente desnudas en vestieres no la de las mujeres que usan el sistema público de transporte.
El fallo surgió en el caso de Michael Robertson, detenido en el 2010 por tomar dichas fotos en el metro de Boston. Robertson no negó haberlo hecho. Solo sostuvo exitosamente que al hacerlo no violó ninguna ley.
“Una pasajera en un vagón de la MBTA que lleva puesta una falda o un vestido o algo similar que le cubre las partes íntimas de su cuerpo no es una persona ‘parcialmente’ desnuda”, dijeron los jueces.
En la legislatura estatal ya se oye de intentos de cambiar la ley.