Al menos están sanos y salvos.
Pero lo que parecía una encantadora travesía por las espectaculares y gélidas aguas de Alaska se tornó en una pequeña pesadilla.
Informa la Associated Press que la nave en que se transportaban 70 turistas por Glacier Bay se chocó contrá unas rocas y comenzó a llenarse de agua, por lo que hubo que rescatarlos.
La nave sigue a flote y cuatro tripulantes están intentando repararla, dice la AP.
En cuanto a los pasajeros, dice que subieron a bordo de otro crucero, que los llevará al puerto de Juneau.
Otra razón más para no montar en crucero.