En cuanto a regalos de cumpleaños, Alejandro Magno pudo haber tenido uno de los mejores en la historia: la alineación con el sol de la vía principal en la ciudad que llevaba su nombre, indica Stephanie Pappas en LiveScience.
Esta teoría, respaldada por simulación computarizada sobre la posición del sol durante el siglo 4 antes de nuestra era, explicaría ciertas fallas en la simetría de la ciudad: la vía principal que corre de este a oeste no es paralela a la costa, dice.
Nacido en el 356 AC, Alejandro Magno llegó a encabezar un imperio de Grecia a Egipto hasta la India.
Fundó en el 311 en Egipto la ciudad de Alejandría, que siglos después prosperaría enormemente, para ser la sede de Cleopatra, guardar la mejor biblioteca de la era y el famoso Faro de Alejandría, una de las siete maravillas del mundo antiguo.
Dice un investigador que en aquellos días la arquitectura y la astronomía eran dos disciplinas que encontraban áreas comunes.
“Al alinear la ciudad con el sol el día del onomástico de Alejandro era una manera de incorporar en el proyecto arquitectónico una referencia a la grandeza del rey”.
Este estudio podría ayudar a desvelar otro misterio de los años: la ubicación de la tumba del gran emperador, muerto en el 323 AC, y perdida por más de 2000 años en Alejandría.
Ilustración: Detalle de mosaico Alejandro combate a Darío III Wikipedia