Para la mañana del jueves, Día de de Acción de Gracias en EUA, se mantenía el cese al fuego entre Hamas, el grupo islamista palestino que gobierna la franja de Gaza.
Esta tregua, obtenida con al mediación de Egipto y EUA, pone fin a una semana sangrienta que cobró un saldo de 162 palestinos y cinco israelíes, con más de mil heridos según indicó Al Jazeera.
Bajo las condiciones del acuerdo, Israel suspenderá todos los ataques contra la Franja de Gaza desde el mar, aire o tierra, incluyendo incursiones de cruce de frontera y asesinatos de líderes.
Las facciones palestinas suspenderán los ataques con rockets y morteros desde Gaza a territorio de Israel, incluyendo en las áreas de la frontera.
Israel, a la vez que asegura que seguirá en pie el bloqueo, se compromete a abrir los cruces de frontera y aliviar las condiciones para el transporte de gente y bienes dentro y fuera del territorio.
En Gaza, miles salieron a las calles para celebrar.
En EUA, la prensa presentó el cese al fuego como un gran logro de la diplomacia de EUA en una región completamente diferente en términos geopolíticos a lo que era hace dos años.
Aquí, The Economist presenta un gráfico del incremento armamentista en esta nueva ronda de combates.
