Nuevamente la naturaleza se ha ensañado contra el noreste de EUA, una de las áreas más pobladas de la nación, paralizando el sistema de transporte y quitándole el servicio de electricidad a unas 650,000 personas, según cifras oficiales.
El sábado 9 de febrero amaneció con una capa de nieve hasta de 3 pies que cubría cinco estados, donde se habían declarado situaciones de emergencia — New York, Massachusetts, Connecticut, New Hampshire y Rhode Island.
En los estados de Delaware y Pennsylvania se han emitido alertas de tormenta de invierno.
En Massachusetts, desde las 4 pm del viernes, el gobernador había prohibido la circulación de todo vehículo, menos los de emergencias, los de los medios y aquellos equipados con una pala.
La interestatal 93 estaba completamente vacía, según informes; el centro de Boston es un pueblo fantasma.
En Long Island Expressway, los únicos vehículos son aquello atascados en la nieve y abandonados por sus dueños
Se anticipa que la tormenta siga a lo largo del sábado, que podría dejar en Nueva Inglaterra hasta 3 pies de nieve.
Vientos huracanados de más de 70 millas por hora pueden todavía causar mucho daño, además de tumbar árboles y postes de electricidad, en las áreas costeras podría crear una marejada e inundaciones.
Más de 5,300 vuelos han sido cancelados, lo cual creará un embudo en la región que tardará días en normalizarse. Los servicios de trenes que movilizan diariamente a centenas de miles de personas estaban suspendidos desde Boston a New York.
En New York City — donde la memoria del huracán Sandy todavía está demasiado fresca — la gente ha acaparado agua, baterías, combustible, por más que el alcalde haya repetido que no hay escaseces. Para el mediodía del viernes algunas gasolineras había agotado sus inventarios.
Los estados de emergencia nacionales están vigente hasta las 7pm.
Fuentes: Agencias, Weather.com
Foto: Twitpic @kfleurz