Lo único bueno de esta noticia es que nadie resultó muerto.
Sin embargo, un niño de tres años lucha por sobrevivir en un hospital de Chicago tras haber recibido un balazo en una oreja.
Fue uno entre 13 heridos, incluyendo dos adolescentes, en otro ataque posiblemente relacionado con pandillas, en el área conocida como Back of the Yards.
Hasta el momento las autoridades no han dado a conocer detalles sobre la noche de violencia en la violenta ciudad de Chicago.
Fuente: Chicago Tribune