Si las autoridades egipcias creían haber doblegado a Mohamed Morsi, están demasiado erradas: En su primer día de juicio, se negó a vestir el uniforme de preso, rechazó la autoridad del tribunal y reiteró que él es el presidente de Egipto.
En medio del desorden en el tribunal, el juicio ha sido pospuesto hasta enero del año entrante y Morsi fue transportoado por helicóptero a una prisión en Alexandría, informa la BBC.
Morsi, quien hasta el momento había permanecido en un sitio secreto, compareció por primera vez ante un tribunal que lo juzga junto con 14 compañeros de la Hermandad Musulmana por instigar las muertes de manifestantes frente al palacio presidencial en el 2012.
Morsi, elegido democráticamente en junio del 2012, fue destituido mediante un un gople militar en julio del 2013.
La BBC informa sobre manifestaciones en las calles de El Cairo y militarización de la ciudad.
Según Orla Guerin del buró de la BBC en El Cairo,
Mohammed Moris llegó luciendo bastante relajado. Saludó a sus partidarios al entrar, con una sonrisa y con los cuatro dedos [de la hermanandad musulmana]. Comenzó a interrumpir al juez casi tan pronto como éste comenzó a hablar. En repetidas ocasiones gritó hasta enronquecer. Repetía: “Este no es un juicio legítimo; el mismo golpe fue un crimen”.
Luego de una interrupción, continua la BBC, Morsi siguió. “Yo soy el presidente, yo soy el presidente, usted no tiene el derecho a realizar un juicio sobre asuntos presidenciales”.
Los miembros de la Hermandad Musulmana corearon “ilegal, ilegal”, dice la BBC.
Señala la BBC que en otro tribunal egipcio se juzga a Hosni Mubarak, dictador de Egipto por 30 años, con lo cual son dos los expresidentes que enfrentan la justicia en el mayor país del mundo árabe.