Por lo menos 4,904 estadounidenses que compraron libros o DVDs sobre cómo engañar a un detector de mentiras han sido investigados por diversas agencias de EUA.
Informa Marisa Taylor en McClatchy que estas personas — enfermeras, policías, psicólogos, abogados, empleados de farmacias, de la Cruz Roja y Paramount Pictures y otros — no tenían ninguna conexión con el gobierno, que sin embargo obtuvo los datos de ellos como parte de una investigación de empleados del gobierno federal que podrían ser infractores de la ley.
Dice que los datos fueron distribuidas a unas 30 agencias, incluyendo el IRS, la CIA, la NSA y el FDA.
Un abogado consultado por McClatchy recuerda que comprar materiales sobre cómo engañar una máquina de polígrafo no constituye ningún crimen. Agrega que es un abuso del gobierno pero que es permitido bajo la Ley de Privacidad de 1974.