Hace 150 años, con EUA desgarrado por una guerra civil, el presidente Abraham Lincoln firmó la Proclama de Emancipación que concedió la libertad a los esclavos que vivían en los estados confederados.
El mismo presidente Lincoln comprendió la importancia revolucionaria de su proclama al declarar, “Si mi nombre pasa a la historia será a raíz de esta acción en la que he invertido mi alma toda”.
El Día del Jubileo, un 1 de enero de 1963, escribía el prócer afroamericano Frederick Douglass: “El hombre blanco ha sido liberado, el hombre negro ha sido liberado”.
Hoy día, escribe Louis P. Masur en un editorial del New York Times, se precisa otra emancipación: la de millones de personas, muchos de ellos niños, que trabajan en condiciones de semi esclavitud en las naciones en vías de desarrollo, realizando labores que nos benefician a los que vivimos en el mundo desarrollado.
Dice Masur que la organización Slavery Footprint, en su página web hace la pregunta, “¿Cuántos esclavos trabajan para usted?”, mediante un simple cuestionario.
El número sorprendió a Masur: “Descubrí que 60 esclavos trabajan para mí — cortando la madera tropical para mis muebles, recogiendo el algodón en Asia Central para mis camisas, o extrayendo de minas en Africa los metales preciosos que se usan en mis artículos electrónicos”.
Slavery Footprint, dice Masur, ha creado una plataforma llamada “Hecho en un mundo libre”, que muestra a las compañías cómo eliminar el trabajo forzado de su red de abastecimiento.
Incluso han creado una aplicación para teléfono inteligente que ayuda a los consumidores a identificar los artículos que se han manufacturado con este tipo de labor, y enviar cartas a los productores exigiendo que investiguen los orígenes de las materias primas usadas en sus productos.
“Hoy deberíamos celebrar el extraordinario momento en la historia de la nación cuando el esclavismo cedió a la libertad”, concluye Louis P. Masur en su nota. “Pero nuestra labor debe continuar. Para todos aquellos que aseguran que durante la Guerra Civil ellos habrían sido abolicionistas, este es el momento de serlo”.
Gracias: Katrina vandenHeuvel
Ilustración cortesía vector portal via flickr