Nueve adolescentes del estado de Massachussets enfrentan cargos criminales por acoso que en enero condujo al suicidio de una niña de 15 años.

Víctima de una campaña de terror físico y psicológico orquestrada por sus compañeros de la escuela segundaria, Phoebe Prince optó por quitarse la vida el 14 de enero, ahorcándose en un closet del apartamento donde vivía con su familia en South Hadley, dijo Elizabeth D. Scheibel la fiscal asignada al caso.

Dos muchachos y cuatro muchachas de edades entre 16 y 18 años enfrentan una serie de cargos criminales que incluyen violación de una menor, violación de derechos civiles con daño físico, hostigamiento y acoso, entre otros. Tres muchachas enfrentan cargos en una corte juvenil.

Según Scheibel, los problemas para Phoebe Prince, quien recién había emigrado de Irlanda con su familia, comenzaron poco después que empezaran las clases el otoño pasado. Tuvo un noviazgo breve con un deportista del colegio y parece que no le gustó a un grupo de muchachas que decidió hacerle la vida imposible.

Fueron tres meses en que sistemáticamente y sin descanso la persiguieron, golpearon, insultaron, derramaron bebidas sobre ella, enviaron mensajes por texto y facebook, la amenazaron.

El New York Times cita a la fiscal señalando que “La conducta de los jovenes acusados excedió completamente los límites de las disputas comunes y corrientes entre adolescentes”.

Causa particular de alarma, agrega Scheibel, es el hecho que algunos maestros, administradores y trabajadores de la escuela sabían qué estaba sucediendo pero no hicieron nada al respecto.

El fenómeno del acoso escolar (“Bullying”) es bastante común en EUA y miles de estudiantes por todo el país lo enfrentan.

La legislatura de Massachussets está discutiendo un proyecto de ley antiacoso escolar.

Artículo en inglés