No es una historia bonita para nada la del gobernador Rick Scott de la Florida quien con gran alarde publicitario adoptó un perro labrador durante la campaña, lo usó en sus fotos de campaña y, poco antes de ocupar la mansión de gobernador, lo devolvió. Casi en secreto.
Escribe Lucy Morgan en The Tampa Bay Times que en el 2010, al poco tiempo de ganar la nominación de su partido para la gobernación del estado, Scott adoptó al perro.
En Facebook, hizo una campaña entre sus partidarios para ayudar a elegir nombre, dice.
¿El ganador? Como buen republicano, Reagan.
Comentó en aquel momento un partidario del gobernador: “¡Bienvenido, Reagan: ¡Qué magnífica familia!”
Sin embargo, la última vez que se supo de Reagan (el can) fue el día antes del juramento como gobernador en el 2011, dice el diario.
La prensa tuvo que escarbar para enterarse de que Scott había devuelto Reagan, porque siendo un perro de rescate “asustó” a la gente en la mansión del gobernador.
En silencio, quizás porque sabía que eso de regalar a los perros no está muy bien visto.
Eso se llama lealtad de político.
Foto Facebook via TBT