Donald TrumpCampaña de Trump en apuros

Donald Trump, presunto candidato de los republicanos, es un racista, misógeno y xenófobo. Inició su campaña presidencial insultando a México y sus ciudadanos y en el curso de un año ha encontrado maneras de ofender a las mujeres, los musulmanes y muchos otros.

Con su mensaje alevoso y burdo, logró arrasar en las primarias del partido republicano.

Ahora su campaña se enfrenta serios problemas. El dinero es uno de ellos.

En el milmillonario negocio de democracia estadounidense, una holgada situación financiera significa la capacidad de viajar, pautar medios, organizar mítines, contratar y movilizar trabajadores de la campaña a todos los niveles — desde el barrio, hasta el distrito, la ciudad, el país.

Ahí es donde Trump está trancado.

Raquítica cuenta bancaria

Los titulares de hoy informan que la campaña Trump comenzó el mes de junio con únicamente US$1.29 millones en sus arcas. Hillary Clinton, candidata del oficialismo demócrata, cuenta con US$42.

En mayo, Trump recaudó US$3.1 millones, pero Clinton sacó US$26 millones durante ese mismo periodo.

Hasta el momento, Trump quien dice tener miles de millones de dólares en negocios, activos y propiedades, ha prestado a su campaña la suma de US$46 millones. En las elecciones estadounidenses, dichos préstamos son con caracter devolutivo — es decir la campaña Trump eventualmente reembolsará al ciudadano Trump por esta cantidad, más interés.

(Según datos de la campaña entregados al gobierno, la quinta parte de los gastos de la campaña Trump han ido a contratistas en negocios propiedad de la familia Trump).

Juntos, los Super PACs (Comités de Acción Política, organismos que sin ser parte oficial de una campaña hacen publicidad a favor del candidato) que apoyan a Hillary Clinton tienen US$94 millones. Los de Trump, US$2 millones. Esta cifra aumentará una vez entreguen sus datos otros super PACs afines a Trump.

Analistas políticos no comprenden cómo es posible que las finanzas de Trump se encuentren en este deplorable estado. Después de todo él ha sido el candidato presunto desde hace ya más de un mes. Y se presenta contra Hillary Clinton, uno de los personajes más detestados de la política estadounidense.

Adios a su director de campaña

Por otro lado, la campaña anunció el lunes que despedía a Corey Lewandowsky, su director.

Las responsabilidades de Lewandowsky incluían la recaudación de fondos para el candidato, pero él merece el crédito de haber logrado la victoria de Trump entre 17 candidatos que se lanzaron inicialmente por la bandera de los republicanas. Una de las armas que hábilmente esgrimió fue la capacidad de obtener publicidad masiva gratis, (alrededor de US$2 mil millones) asegurándole durante meses hegemonía mediática.

Ahora enfrenta la fabulosa maquinaria de Hillary Clinton, representante de una poderosa dinastía que comenzó a planear su regreso a la Casa Blanca desde que la dejaron en el año 2001.

Fuente: Newser

Imagen cortesía DonkeyHotey via flickr