5279231847_b7324669e8_z¡Ayayayayayay!

Pyotr Pavlensky tuvo los cojones para protestar. Como le han quedado, es difícil de decir.

El domingo pasado, informa Shaun Walker en The Guardian, el artista ruso se encueró en la Plaza Roja de Moscú y clavó el  escroto contra los adoquines.

En un comunicado, declaró: “Esta performance puede verse como una metáfora de la apatía, la indiferencia política y el fatalismo de la sociedad rusa contemporánea. A medida que el gobierno convierte al país en una gran prisión, roba a la gente y usa el dinero para incrementar y enriquecer el aparato policial y otras estructuras represivas, la sociedad lo está permitiendo y, al olvidaro su ventaja numérica, con su falta de acción hace más cercano un estado policial”.

Pavlensky fue llevado al hospital una hora más tarde, pero se negó a ser admitido, y posteriormente fue llevado a la comisaría de policía.

Pavlensky se había cosido los labios y envuelto en alambre de púas cuando fueron sentenciadas las jóvenes de Pussy Riot.

Artículo en inglés

Foto cortesía Kheel Center, Cornell University

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