Jamie Raskin
Jamie Raskin gestor del impeachment de Trump

Con un fuertísimo video del ataque al Capitolio de EUA se dio inicio al segundo impeachment de Donald Trump, sometido juicio político por crímenes cometidos justo en el periodo de cambio de gobierno. 

Este segundo juicio, y únicamente el cuarto impeachment en la historia de EUA, comenzó en el Senado el martes con argumentos técnicos sobre la constitucionalidad del juicio.

Para ello, los gestores de acusación de la Cámara de Representantes comenzaron con un video de 13 minutos del ataque al Capitolio. El congresista Jamie Raskin, quien encabeza el equipo de gestores, al presentar el video dijo, “Si se pregunta qué constituye un delito grave y un delito menor según nuestra Constitución? Esto es un delito grave y un delito menor”, dijo.

Las dramáticas imágenes de hace menos de cinco semanas combinan el discurso de Trump a sus partidarios con imágenes del ataque nunca antes vistas.

Muestran a miles de Trump abalazándose contra agentes de la policía y causando serias averías al edificio. “Al menos siete personas perdieron la vida, más de 140 agentes de la ley sufrieron lesiones físicas y muchas más se vieron gravemente afectadas por sus experiencias ese día”, señala el texto al final del video.

“Si ese no es un delito que se puede impugnar, entonces no existe tal cosa”.

Según el Washington Post la mayoría de los senadores se concentraron en las imágenes, aunque algunos republicanos, incluidos los senadores Tom Cotton, Rand Paul y Rick Scott, pasaron el tiempo mirando los papeles que tenían frente a ellos.

Varios otros senadores se frotaban los ojos, moviendo la cabeza mientras el video mostraba a un agente de la policía capitalina siendo aplastado entre un par de puertas. El senador demócrata Cory Booker se tapó los ojos con las manos ante las imágenes de una mujer que recibió un disparo fuera de las puertas de la Cámara.

Seguida la sólida, impecable y disciplinada presentación de los gestores, el equipo que defiende a Trump tuvo la oportunidad de presentar la defensa.

Parecía una colcha de retazos, sin coherencia alguna. Torpe a más no poder, objeto de burlas y críticas incluso entre los partidarios de Trump.

Son abogados de tercera, podría decirse, pero la realidad es que nadie quiere trabajar con Trump.

La deplorable defensa de Trump, informa CNN, ha desatado la furia del expresidente, reducido en gran parte al silencio en su club en Mar-a-Lago, en la Florida. Informa CNN que el presidente casi gritaba contra el televisor cuando Bruce Castor exponía.

Trump se alteró particularmente cuando Castor elogió a los gestores demócratas del juicio por su presentación, que dijo que era “muy buena”. El New York Times le dio “un ocho” en una escala de ira de uno a 10, siendo 10 el más enojado.

El ex presidente terminó su día “frustrado e iracundo.

Se anticipa que el expresidente será exonerado por el senado que está dividisoo 50 demócratas y 50 republicanos. Se requieren 67 votos para una condena.