Con el agua al cuello se encuentra Rahm Emanuel, alcalde de Chicago conocido en círculos políticos como “El Padrino”, a medida que centenares de manifestantes se han lanzado a las calles exigiendo que renuncie por su presunto papel en el encubrimiento del asesinato por un agente de la policía de un joven afroamericano en octubre de 2014.
Las medidas que hasta el momento ha tomado el alcalde no han bastado para calmar la indignación que ha producido la muerte del joven, informa Newsweek.
El alcalde ha despedido al superintendente de la policía Garry McCarthy.
Se ha comprometido a reformar a la policía de la ciudad.
Ha criticado la violencia por parte de la policía.
Ayer pidió disculpas públicamente.
Nada de ello basta para los manifestantes que preguntan a grito tendido cómo es posible que el video del auto de un patrullero, que muestra al agente Jason Van Dyke disparando 16 veces contra Laquan McDonald de 17 años, no haya salido a luz pública sino hasta después de 400 días.
El video se hizo público únicamente gracias a la tenacidad de dos periodistas que no pararon hasta obtenerlo.
Los manifestantes coreaban “16 tiros y encubrimiento”, mientras marchaban por el distrito financiero de la ciudad.
Exigen también que renuncie Anita Alvarez, fiscal del Condado de Cook, a quien acusan de haber hecho todo a su alcance por impedir que el público viera el video de una cámara en un auto patrullero.
El agente Van Dyke enfrenta cargos criminales pero la manifestación indica que la ciudadanía quiere algo más.
Y es la cabeza del “Padrino”, eminencia gris de la política conocido por su mano dura con sus adversarios.
Foto Charles Rex ARBOGAST/AP via Newswkeek