Medidas de Seguridad Tulane
Distanciamiento social: Foto cortesía The Advocate

Tulane University, prestigiosa institución educativa fundada en 1834, tomó la decisión a mediados del verano de abrir su campus nuevamente, implementando con precisión militar una serie de medidas profilácticas para proteger estudiantes y profesores.

Parte de la facultad ha expresado “profunda preocupación” con el regreso a clases en persona. Sin embargo, el consenso entre padres y estudiantes parece ser que las precauciones son sólidas, la seguridad se ha tomado muy en serio, y las probabilidades de contagio son relativamente mínimas.

Si se parte de las premisa de que la educación en persona es mejor que por Zoom.com, y que las relaciones y experiencias que ofrece la vida universitaria son parte clave de la formación de un joven adulto(a), lo que está haciendo Tulane es ejemplar.

Este bloguero lo ha visto con su propio hijo, estudiante de segundo año.

Todo lo relacionado a la inscripción se ha hecho en línea. El diálogo se fomentó y mantuvo a través de emails, boletines, las redes sociales, correo común y corriente.

Cuando llegó la hora de la apertura física, la universidad puso a disposición de padres y alumnos el gigantesco Hotel Hyatt, donde pudieron hospedarse y allí celebraron conferencias que explicaron protocolos.

Un autobús transportó a los estudiantes del hotel al campus.

Cada estudiante — alrededor de 4,000 — se sometió a una prueba de Covid-19. El proceso funcionó ágilmente y en 24 horas tenían los resultados.

Para ingresar al hotel, los padres tenían que tomarse la temperatura.

Con su certificado de Covid negativo, cada estudiante recibió la llave de su dormitorio y se le asignaron tres horas para mudar sus cosas. Solo pudo acompañarle uno de sus padres.

Enmascarados todos. Todo el tiempo.

Distanciamiento social. Todo el tiempo.

Reuniones de más de 10 personas, tabú.

Quienes no observen estas y otras normas pueden ser expulsados(as).

En caso de que dé un resultado positivo — y según informes solo el 0.5% lo ha sido — se aísla al o a la estudiante en uno de los centros médicos de la facultad de medicina, una de los joyas de Tulane y de las mejores en el planeta.

Se han construido amplias estructuras afuera en el campus, donde tendrán lugar algunas clases. Tendrán aire acondicionado porque New Orleans es un horno.

Además, la universidad ha puesto en efecto una serie de alarmas basadas en el estado de contagio general de la ciudad.

Todo esto lo compra el dinero: Un año en Tulane cuesta U$75,000.

Una carrera son cuatro años — sin contar el posgrado. Tulane tiene 7,300 estudiantes, hijos de las familias más pudientes de EUA y 4000 de ellos vivirán en los dormitorios. La gran mayoría son de raza blanca, hasta el punto que todos y todas parecen iguales: bien vestidos, saludables, alegres, optimistas.

Fuera de la burbuja, en la ciudad de New Orleans, el estado de Louisiana, la región sur, y el resto del país sufren una segunda oleada de la pandemia. Ya son 5.5 millones de personas infectadas; 172 mil muertos.

El gobierno realmente ha mostrado su incapacidad total: El único plan es que no hay plan. Los resultados de las pruebas demoran. Igual su calidad.

Es otro mundo a solo milla y media de distancia de la venerable universidad. Muchos de los padres tienen que enviar sus hijos a clase para salir a trabajar, o a buscar trabajo. Pero también porque la escuela les alimenta: Desayuno, almuerzo, merienda — estar en casa es pasar hambre.

Además, muchos hogares no tienen computadores. Ni acceso a internet. Ni médicos, enfermeros, educación preventiva, tratamiento en caso de enfermedad.

Con presupuestos mínimos, las instituciones públicas intentan educar a las mayorías. El desafío no puede ser más abrumador.

La pandemia, además de mostrar las obscenas e inmorales desigualdades sociales en la economía más poderosa del mundo, las está agravando. Cada día que pasa los ricos serán más ricos, más blancos, mejor educados. Y más saludables.

La ley del embudo: lo ancho ellos, lo chiquito para uno.

Otra semana que pasó en EUA.

CFT,
Director El Molino Online
New Orleans, LA,
8/16/2020