Si el pescado de su cena Ud. lo compró en Kroger, Safeway o Wal-Mart, es posible que lo hayan recogido esclavos en Indonesia, indica una investigación por Robin McDowell, Margie Mason y Martha Mendoza, de la Associated Press, que pintan un aterrador cuadro de violaciones a los derechos humanos.
En Benjina, una isla en Indonesia, esclavos de Burma, Cambodia y Tailandía viven hacinados en jaulas y vendidos entre capitanes de pesqueros que los han esclavizado.
El gobierno ha suspendido temporalmente toda actividad de pesca comercial, con lo que unos mil esclavos se encuentran trabados en Bencina, dice la AP.
Señala que la industria pesquera internacional emplea a más de 100,000 trabajadores que laboran bajo brutales condiciones.