Jinetes del apocalipsisEn la tierra que vio nacer a un monje llamado Rasputín.

El temor de que el mundo termine el 21 de diciembre ha cundido a través de las estepas rusas, con explosiones de pánico, acaparamiento de comida, fósforos, kerosene, azúcar y candela, la construcción de arcos extraños y otras muestras de delirio colectivo.

Informa Ellen Barry en el New York Times que en una prisión de mujeres cerca de la frontera con la China las internas sufrieron un acto de “psicosis de masa colectiva” y hubo que llamar a un sacerdote para calmarlas.

Igualmente, dice, en Chelyabinsk, en la calle Carlos Marx se está construyendo en hielo un arco al estilo maya.

Tal es el miedo, agrega el Times, que el ministro de situaciones de emergencia emitió un comunicado que anuncia que él tiene la manera de monitorear lo que pasa en el planeta Tierra y no hay ninguna emergencia.

Aunque agregó que los rusos seguían estando vulnerables a “tormentas de nieve o de hielo, tornados, inundaciones, problemas de transporte y de suministros de alimentos, suspensiones de la calefacción, electricidad y agua potable”.

Todo surge del temor generado por la leyenda maya de que el 21 de diciembre marca el fin de la Cuenta Larga o Katun del calendario y hasta esa fecha llegará el mundo.

Artículo en inglés

Ilustración: 4 jinetes del apocalipses por Alberto Durer via Wikipedia