Tintín en el Congo, el segundo en los 24 títulos que constituyen la serie Las aventuras de Tintín del belga Hergé, es una incitación al racismo alega Bienvenu Mbutu Mondondo, un ciudadano congolés residente en Bélgica que hace cuatro años entabló denuncia pidiendo que se use contra ese libro la ley de 1981 que combate el racismo.

El martes pasado, escribe Idafe Martín Pérez para El Tiempo, un tribunal de primera instancia de Bruselas dictó que juzgaría los méritos del caso. El juicio comienza el 18 de abril.

El denunciante, igual asociaciones de ciudadanos negros, reclaman a la justicia belga que prohiba la venta de Tintín en el Congo . Piden también que se publique con una advertencia sobre sus contenidos racistas y una explicación histórica sobre Bélgica durante sus días coloniales.

El abogado del denunciante dijo que a su cliente “le duele que mucha gente y sobre todo, niños, sigan leyendo Tintín en el Congo y pensando que los africanos son estúpidos”.

Algunos observadores del tema, agrega El Tiempo, piensa que más que abiertamente racista, la obra de Hergé es muy paternalista y presenta a los habitantes de aquel país de los años 30 como intelectualmente inferiores a los blancos europeos colonizadores.

De ganar el señor Mbutu Mondondo, el libro se retiraría de los estantes o, al menos, se escondería de los niños igual que la pornografía. En algunas naciones, dice, el libro ha causado polémicas.

Artículo en El Tiempo