El periodista saudíEl New York Times publica una reconstrucción parcial del presunto asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi y toda la evidencia reunida de múltiples fuentes y rígidamente corroborada indica que gente muy alta en la monarquía pudo haber jugado un papel clave en lo que cada día pinta más como el brutal asesinato que ha generado rechazo internacional.

Firman la nota David D. Kirkpatrick, Malachy Browne, Ben Hubbard y David Botti, periodistas investigadores ubicados en Estambul, Beirut, Berlin y New York. El Times sostiene que funcionarios turcos afirman tener evidencia que indica que 15 agentes saudíes llegaron a Estambul el 2 de octubre, asesinaron al periodista, lo descuartizaron con una sierra que llevaron con este fin este fin específico y se marcharon ese mismo día.

Por lo menos 9 de las 15 personas trabajaban para los servicios de seguridad saudíes, el ejército y otros ministerios del gobierno.

Uno de estis 9, dice el Times, es Maher Abdulaziz Mutred, un alto cuadro de la seguridad del príncipe heredero  Mohammed bin Salman, habiendo viajado con él a Madrid, París, New York entre otros. Otro participante fue el doctor Salah al-Tubaigy, experto en autopsias, “lo cual sugiere que el asesinato formaba parte del plan original”.

El Times señala que recopiló información adicional sobre los sospechosos usando reconocimiento facial, documentos disponibles para el público, perfiles de redes sociales, una base de datos de números de teléfono saudíes, informes periodísticos saudíes, documentos filtrados y, en algunos casos, las versiones de testigos en Arabia Saudí y países que ha visitado el príncipe real.

El periodista fue plagiado al ingresar al consulado de su país en Estambul. De hecho, la última imagen de Kashoggi, una grabación de una cámara de seguridad frente al consulado lo muestra ingresando. Iba en busca de un documento que le hacía falta para contraer matrimonio con su compañera, quien le esperaba en el auto afuera del edificio diplomático.

Él nunca salió.

Si, como afirman las autoridades saudíes, estos individuos estuvieron presentes en el consulado en Estambul, podrían vincular directamente al príncipe Mohammed con el crimen. Ello socavaría cualquier sugerencia de que el Khashoggi murió como resultado de un operativo independiente, sin autorización del príncipe heredero. (Esta ha sido una versión impulsada por el mismo presidente Donald Trump, quien sigue defendiendo a la monarquía). Ello también podría dificultar aún más el que la Casa Blanca y el Congreso acepten dicha explicación.

La posible participación del príncipe heredero en el asesinato de Khashoggi podría ser decisivo en la manera como él y la familia real son percibidos en el occidente, agrega el Times.

El principe se ha presentando como impulsor de reformas y con una misión de abrir la economía y la cultura del reinado, llegando a convertirse en un importante jugar en la política de la Casa Blanca en la región, atrayendo inversores occidentales para diversificar la economía.

“Pero la repugnancia internacional hacia el presunto asesinato y la mutilación del columinista de un periódico — Khashoggi, escribía para The Washington Post — ya ha empañado su imagen mucho más que los previos errores del príncipe, que incluían enmarañar a su país en una catastrófica guerra en Yemen, a secuestrar el primer ministro de Líbano”.

Artículo en inglés

Imágenes publicadas por el New York Times muestran a Maher Abdulaziz Mutred, sospechoso de haber participado en presunto asesinato del periodista saudí .

Periodista saudí asesinado