La muerte en combate del líder guerrillero conocido como Mono Jojoy ha llegado a los titulares del mundo. Después de todo, para gran parte de la opinión pública internacional, las FARC de Colombia son sinónimo de secuestros, crueldad y narcoterrorismo.

Cualquier pretensión de combatir por la justicia social la perdieron hace años, producto de su acciones y la superior y mucho más sofisticada campaña de relaciones públicas de varios gobiernos colombianos.

Gizmodo, publicación que informa sobre avances tecnológicos presenta un aspecto interesante sobre el cerco y la muerte del líder guerrillero. El jueves pasado, dice Jesus Díaz, “El Mono Jojoy probablemente estaba haciendo lo que hacen los terroristas sanguinarios cuando no están planeando como joderles la vida a quienes no les importa un comino su revolución. Eso y cuidándose sus pobres pies”.

Jojoy, agrega, padecía de los pies a causa de su diabetes y los rigores de la vida en la selva. “Por esta razón había ordenado un par de botas especiales nuevas. Y así fue que se inició la Operación Sodoma y comenzó su muerte”.

Explica que de la guerrilla envió un mensaje pidiendo las botas para Jojoy. Pero el mensaje llegó a manos de la inteligencia militar colombiana. “Los colombianos pudieron interceptar las botas y plantarle un chip de GPS en una de ellas. Cuando el Mono las recibió, su destino estaba sellado”.

El ejército colombiano comenzó el seguimiento de la señal. “Sabían exactamente donde él estaba y lanzaron el ataque contra el campamento”.

El resto ya se sabe.

Artículo en inglés