Las niñas acusaron a John Fischer, profesor de educación física en una escuela de San José, California, de ser un “pervertido” que las tocaba indebidamente.
Ahora, luego de que se determinara que el maestro era inocente, un jurado ha dictaminado que los padres de ellas niñas deben pagar US$362,653 en daños y perjuicios al maestro.
Escribe Gabrielle Blueston en Gawker que Fischler, luego de ser exonerado de las acusaciones, optó por presentar cargos de difamación.
Las niñas, dice Gawker, formularon cargos de que el maestro las espiarba mientras iban al baño y las tocarba.
No obstante su exoneración, el maestro no regresó a dictar clases diciendo que en la escuela se vivíauna “atmósfera tóxica”.
Una niña, de 11 años entonces y ahora de 14, fue la instigadores de las falsas acusaciones y, debido a que se consideró que ella actuó con malicia, recibirá medidas punitivas adicionales.
En el juicio su actuación, dice un periódico local, “pareció haberla enemistado con el jurado. Se rió con frecuencia durante la deposición, y dos veces se bajó del estrado de los testigos, se paró frente a la tribuna del jurado y demostró un paso de baile y un coro de la escuela”.