Para la columnista conservadora Jennifer Rubin, la respuesta de Newt Gingrich luego de haber sufrido una paliza a manos del electorado de la Florida muestra qué tipo de candidato es: “Un tipo de muchas palabras y poco atractivo cuya mezquindad lo controló y ayudó a destruir su campaña en una pila de ataques, insultos y acusaciones francamente viles (la última siendo que Romney es hostil a la religión)”.
Dice en su columna del Washington Post que Newt Gingrich mostró su falta de elegancia al negarse a felicitar Mitt Romney el candidato que acababa de ganarle.
Señala que para las 9:30pm, Gingrich no había cumplido la práctica protocolaria de llamar al candidato ganador. (Los resultados de la elección fueron anunciados a las 8:00pm).
Luego comentó, en palabras poco elogiosas, sobre el discurso que pronunció Gingrich a sus partidarios.
“Fue Gingrich añejo. Comparó su situación con Lincoln en Gettysburg y prometió llevar a cabo una ‘campaña del pueblo’. Lanzó un pequeño ataque contra Romney, llamando ‘el moderado Massachusetts’ y luego siguió con un trivial recordatorio de su compromiso con el cambio. Divagó un poco, habló con nostalgia de su Contrato con América, y aseguró que venía estudiando ‘cómo hacerlo’ desde 1958. (¿Fue candidato a la presidencia de niño?). Va a deshacerse de los zares de la Casa Blanca, trasladar la embajada de EUA en Israel a Jerusalén, y poner fin a la guerra a la religión. Si hubo un tema fue difícil de detectar.
Puede que Gingrich siga su campaña, dice, pero en realidad, ¿cuántos republicanos le van a seguir? pregunta.
Su respuesta: “Cada vez menos y menos, sospecho”.
Resultados:
1. Mitt Romney 771,842 votos o 46.4%
2. Newt Gingrich 531,294 votos o 31.9%
3. Rick Santorum 116,248 votos o 7%
4. Ron Paul 21,538 votos o 1.3%
Foto cortesía de Mike Licht NotionsCapital via flickr