Más armas no traerán solución al sangriento conflicto en Siria, en que ambos bandos han cometido violaciones sistemáticas de los derechos humanos llegando al punto de usar armas químicas, dijo el presidente de un panel de la ONU, que pidió a la comunidad internacional que cesen los envíos de materiales bélicos al país.
Según informa Nick Cumming-Bruce para el New York Times, Paulo Pinheiro, quien ha encabezado la Comisión de Investigación de la ONU sobre crímenes de guerra en Siria, dijo que “Siria está cayendo a pico. La humanidad ha perdido en esta guerra”.
Enfatiza que “Es una ilusión pensar que más armas inclinarán el equilibrio entre las dos partes. Nadie está ganando”.
Ambas partes han adoptado tácticas de asedio, atrapando a civiles en sus casas y cortando el suministro de alimentos, agua, medicinas y electricidad, según el informe, en clara violación del derecho internacional. El grupo también reportó casos en los que las fuerzas de ambos bandos han utilizado los ataques o la amenaza de que les permita conducir a civiles de determinadas zonas, que también es un crimen de guerra.
Pero éstas eran sólo tendencias nuevas en un conflicto donde “los crímenes que sacuden la conciencia se han convertido en una realidad cotidiana”, dijo el Sr. Pinheiro, recitando una lista de abusos que incluyen asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, tortura, reclutamiento de niños y toma de rehenes.