En una época de auge en la inmigración y con un creciente número de matrimonios multirraciales en EUA, cada día más jóvenes están expresando orgullo en sus raíces mixtas. Esto es un cambio marcado con la manera en que se ha abordado el concepto de la raza en esta nación de inmigrantes, escribe Susan Saulny en el New York Times.

Agrega que entre el 2008 y el 2009, uno de cada siete matrimonios tuvo lugar entre cónyuges de diferentes razas y esta mezcla comienza a notarse en la composición étnica de los nuevos ingresantes a las universidades.

Una diferencia notable, continúa el Times, es que estos jóvenes se enorgullecen de sus orígenes mixtos y, en vez de identificarse con una raza sobre la otra, optan por varias.

“Creo que es importante reconocer quien es uno y todo lo que te define”, dice Laura Wood, de 19 años, vicepresidenta de la Asociación Estudiantil Multirracial y Birracial de la Universidad de Maryland. “Si me preguntan si soy negra, digo ‘si – y también blanca’. La gente tiene derecho a reconocer o no reconocer lo que quieran, pero no que sea la sociedad quien lo imponga”.

De hecho, no fue sino hasta el censo del 2000 que se permitió a los estadounidenses indicar más de una raza. En ese censo, unas siete millones de personas (el 2.4 porciento de la población) marcaron que pertenecían a más de una raza. Según las Oficinas del Censo, desde entonces los estadounidenses mezclados racialmente han aumentado en un 35 porciento.

A los EUA se le llamaba el crisol (“melting pot”), en el sentido de que era una una mezcla de mucha gente con diversos orígenes, pero la realidad era diferente porque las identidades realmente permanecían separadas.

Pero a medida que la sociedad supera esta segregación autoimpuesta, realmente se nota la fusión, en la manera en que los jóvenes se identifican con varios orígenes.

Artículo en inglés

Foto cortesía de PinkMoose via lee via flickr