9303697128_b287397fd1_zPara Mark Landler y Michael R. Gordon del New York Times, es una especie de déjà vu: el presidente Obama jugando golf durante una vacación mientras desde el medio oriente los noticieros transmiten desgarradoras imágenes de violencia y muerte.

Sucedió en el 2011, en medio de la crisis de Libia, cuando el presidente dejó de lado sus palos de golf para hablar brevemente a las cámaras.

Sucedió nuevamente el 14 de agosto del 2013, solo que esta vez Obama no dijo mucho.

Según el Times, el presidente ha sido puesto al tanto de la situación. “Pero parecía determinado a no permitir que los eventos en Egipto interrumpieran un día que, además de golf, incluían cocteles en casa de un importante donante político, Brian Roberts”.

Ocupado el primer mandatario en descansar, correspondió al primer diplomático comentar sobre un día sangriento que, con al menos 525 muertos y 3,700 heridos en Egipto empuja al aliado más costoso de EUA al borde del caos.

Dijo el Secretario de Estado John Kerry que la violencia en El Cairo era “deplorabley que va en contra de las aspiraciones egipcias para la paz, la inclusión y la democracia genuina”. 

Pidió a todos los egipcios a “dar un paso atrás”.

Pero Kerry no anunció ninguna medida punitiva contra los generales de Egipto ni ofreció solución alguna.

La respuesta estadounidense consistió en una ráfaga de llamadas telefónicas por Kerry a los ministros de Asuntos Exteriores europeos y árabes, entre ellos al canciller interino de Egipto, Nabil Fahmy. Funcionarios del Departamento de Estado no dieron a conocer detalles de la conversación, pero no hubo ninguna indicación de que Fahmy hubiera ofrecido garantías de que la represión de los partidarios del derrocado presidente, Mohamed Morsi, había terminado o sería limitada. Kerry dijo que imploró a las autoridades egipcias para evitar la violencia.

EUA da a Egipto US$1.5 millones anuales: más o menos US$4.1 millones diarios.

Los generales masacran.

Y el presidente juega golf.

Artículo en inglés

Foto cortesía wonderlane via flickr