Paises de mierdaATLANTA, Georgia — Fue en esta sureña metrópolis, emblemática en la historia de los derechos civiles, que escuchamos el enorme debate, la indignación generalizada, que causaron las palabras del presidente Trump en el sentido que Haití, El Salvador, y algunas naciones de África son “países de mierda”.

El presidente Trump pronunció estas palabras en una reunión que discutía una reforma migratoria en EUA.

Algunos de los presentes — senadores republicanos — aseguraron no haber escuchado nada.

Pero el senador Dick Durbin por Illinois asegura que el presidente usó ese lenguaje.

La Casa Blanca inicialmente no negó que ello hubiera tenido lugar. Luego Trump mismo dijo que no había usado ese lenguaje. Pero ya era demasiado tarde. 

Los medios estadounidenses, con la excepción de algunos columnistas en Fox News, denunciaron al presidente.

La pregunta ha vuelto a surgir, “¿Es racista el presidente Trump?”

La respuesta es obvia.

La campaña Trump 2016 se originó con las acusaciones de Donald Trump en el sentido que los mexicanos son violadores. Antes había dicho que un juez de origen mexicano no tiene capacidad de ser imparcial. En agosto 2017, el presidente dijo que entre supremacistas blancos y neo nazis hay gente buena.

Estos son algunos de los comentarios en años recientes.

Solo basta con recular un poco en la historia para ver ejemplo tras ejemplo de racismo.

Cabe recordar al empresario en el año 1989, cuando cinco jóvenes negros y latinos fueron acusados falsamente por la policía de New York de una terrible violación sexual,, en el caso que se conoció como los Cinco de Central Park.

Trump pagó de su propio bolsillo anuncios en los periódicos de la ciudad pidiendo la pena de muerte para los jóvenes. Exonerados años después, y viéndose la ciudad obligada a pagar millones por daños y perjuicios, Donald Trump se ha negado a reconocer que fueron inocentes.

En 1973 Fred Trump, su hijo Donald, y la compañía de bienes raíces tranzaron, con el Departamento de Justicia una demanda por discriminación. Se negaban a alquilar apartamentos a familias afroamericanas.

Según informes, cuando Trump visitaba uno de sus casinos, los gerentes pedían que no hubiera afroamericanos presentes.

En 2011, Trump comenzó a cuestionar si Barack Obama — el primer presidente negro de EUA — había nacido en EUA.

Ese movimiento se llamó “Birtherism” y fue un foco de atracción para la ideología racista que básicamente niega a una persona afroamericana el derecho a ser elegida a la presidencia.

Fue una bandera para racista para  los mismos grupos de gente que han marchado con neo nazis y supremacistas blancos en contra de inmigrantes. Fue clave en la victoria electoral de Donald Trump.

Irónicamente, esta última expresión del racismo del presidente de EUA tuvo lugar en el fin de semana feriado en que el país celebra la contribución de Martin Luther King Jr., a la lucha por la igualdad. Deja completamente claro que el sueño por el cual entregó su vidael Doctor King  no se ha realizado todavía.

Otra semana que pasó en EUA.

Carlos F. Torres

 

Carlos F. Torres
Director, El Molino Online
Atlanta, Georgia, 1/14/2018