LAGRIMAS copyEn una rutina demasiado frecuente en la política de EUA, un hombre poderoso caído en desgracia por asuntos de faldas sale pidiendo disculpas.

Hoy la pantomima podría llamarse El lamento de Petraeus.

Se trata de David Petraeus, ex director de la CIA, que renunció en noviembre del 2012 cuando se supo que tenía un romance con su biógrafa Paula Broadwell. (Solo pensar en el ego de una persona con biógrafa de cabecera produce náusea).

Petraeus, quien también ocupó altos puestos en el ejército de EUA (responsable por las debacles de Irak y Afganistán), se retiró por unos meses y ayer se mostró en una cena en honor del ROTC (cuerpo de entrenamiento de oficiales de reservas) del Sur de California.

Dice la Associated Press que se permitió a Petraeus cortar la torta, lo cual es gran honor, y él pronunció unas palabras en las que, para sorpresa de nadie, se disculpó.

“Sobra decir que les acompaño sabiendo que se me mira en una manera diferente a hace un año”.

El lamento de Petraeus pronto en su pantalla chica y otros medios.

Artículo en inglés