Jeremy Rowsell, piloto inglés con gran imaginación y un valor enorme, piensa volar una avioneta de Sidney, Australia hasta Londres usando un combustible producido con plástico no reciclable.
Informa Josie Ensor en The Telegraph que el combustible se ha probado ya en automóviles pero no en aviones.
La Cessna 172 volará durante 6 días, con 16 escalas, para reabastecer combustible, que se fabrica con desechos plásticos “al fin de su vida”, es decir que no pueden reciclarse.
“La aviación ha impulsado la tecnología en muchos casos, por qué no hacerlo nuevamente con este combustible?”.
Resolvería serios problemas ambientales, dice.
Foto cortesía trendscout via flickr