Insurrección en Washington

Le costó a Donald Trump su segundo impeachment, siendo el único presidente de EUA en obtener esta lamentable distinción. Pero con el inicio de la investigación en la Cámara de Representantes y el detallado y espeluznante testimonio de varios agentes de la policía que intentaron detener la multitud, el campo republicano (desde funcionarios electos a comentaristas en Fox News y medios similares) muchos sostienen que no pasó. 

Algunos republicanos incluso han dicho que fue algo similar a un paseo turístico. 

Inicialmente muchos republicanos culparon al menos parcialmente a Trump. Pero ahora dicen que todo fue culpa de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, que no protegió el Congreso.

Los organizadores del comité de la cámara enfrentan una disyuntiva: Exigir al expresidente que se presente y testifique. Hacer lo mismo con varios de los congresistas y senadores que participaron en un mitin que tuvo lugar antes del asalto, que tiene grandes paralelos con el llamado putsch de Munich en 1923, que fue el primer paso hacia la tomar del poder por Hitler. (Ya todos sabemos en dónde desembocó todo eso).  

Trump sigue enfrentando enormes dificultades legales, con varias investigaciones en curso. La semana pasada, el Departamento del Tesoro dijo a un juez que planeaba entregar al Congreso más de seis años de las declaraciones de impuestos del ex presidente, siguiendo la opinión legal emitida por el Departamento de Justicia.

Pero el trumpismo en EUA es fuerte, arraigado sólidamente entre los sectores más racistas de la sociedad, de donde sigue recaudando enormes sumas de dinero y le permiten manejar el partido republicano.

Alarmante decir que este asunto no ha terminado. 

Otra semana que pasó en EUA