La alcaldesa de una pequeña localidad de West Virginia ha dimitido en medio de un escándalo después de apoyar un comentario abiertamente racista en contra de Michelle Obama.
Beverly Whaling, quien era la mandamás en la ciudad de Clay, no tuvo otra opción que renunciar el martes tras incitar la indignación generalizada por un mensaje racista en Facebook.
Comentando sobre la sorprendente victoria de Donald Trump, Pamela Ramsey Taylor, directora de la Corporación de Desarrollo del Condado Clay, expresó en Facebook satisfacción porque salía de la Casa Blanca el “simio en tacones” — una aparente referencia a la primera Dama Michelle Obama.
Whaling respondió con: “Me acabas de alegrar el día Pam”. A pesar de que desde entonces los comentarios de las mujeres han sido borrados, el furor antirracista fue suficiente para generar llamados a que ambas renunciara.
Una petición en línea reunió 160,000 firmas para que las mujeres fueran retiradas de sus cargos.
Los medios de comunicación locales informaron el martes que Taylor había abandonado su cargo y, antes de renunciar, Whaling publicó una declaración diciendo que su comentario “no tenía en absoluto la intención de ser racista”.