Byurumba
Fotos cortesía del AIFON de JM Urrutia

He venido a Buyumbura, capital de Burundi, a liderar una iniciativa que busca encontrar y desarrollar alianzas entre empresas líderes del sector privado y un programa de servicios integrados de salud que se concentra en la prevención y atención de VIH/SIDA y del paludismo, la atención de niños y niñas infectados (portadores) o afectados (huérfanos) por el VIH.

Juan Manuel UrrutiaEl programa tiene componentes de salud materno-infantil, de salud sexual y de planificación familiar.

Burundi es un país pobre. A causa de una guerra civil de duró 12 años Burundi, como casi todos los países de la región de los grandes lagos, no pudo aprovechar las bonanzas que le permitieron a otros países africanos empezar a superar el infierno de la pobreza.

Buyumbura es una ciudad pobre.

Pero es una ciudad limpia, digna.

En Buyumbura circulan pocos carros, mucha gente. Burundi atraviesa por una seria crisis de petróleo, los años de vacas gordas para nosotros los productores llevaron a estos países consumidores a quedarse sin con qué comprar petróleo, así esté barato. Entonces la gente camina o anda en bicicleta. Tienen la fortuna que todavía sus calles no han sido invadidas por las motos. El mototaxismo existe en la periferia pero está terminantemente prohibido en el centro del a ciudad. Yo no he visto policías persiguiendo a los mototaxistas, pero respetan la norma.

Buyumbura es entonces una ciudad silenciosa.

Corrijo, en Buyumbura se oyen conversaciones, carcajadas, trinos de pájaros, de cuando en vez una sirena, rara vez un pito y claro a las doce y a las cuatro los gritos de los niños que salen del colegio.

En la mañana en ciertos lugares claves ve uno mujeres barriendo las calles, añoro los “escobitas” que recorrían las calles de una Bogotá limpia con sus canecas de ruedas y su escoba grande.

Buyumbura no huele a carro ni a industria.

Buyurumba
Fotos cortesía del AIFON de JM Urrutia

Buyumbura huele a gente, huele a carbón quemando, a especies y guisados.

Buyumbura anuncia la lluvia, con olores y ruidos y ventiscas.

Y cuando pasa la lluvia Buyumbura huele a mojado. Cuando pasa la lluvia las aves cantan y se oyen. Cuando pasa la lluvia los micos, hay muchos en Buyumbura, se toman los tejados, las calles, hacen visita en los jardines de las casas, debajo de los árboles de mango.

La primera iniciativa que vamos a desarrollar focaliza la población del Estado de Kirundo en la frontera con Ruanda, el más afectado por las matanzas entre Tutsies y Hutus.

Comparada con Kirundo, Buyumbura es rica. La mayoría de la población del Estado vive o sobrevive de actividades agrícolas de pancoger y algo de comercio. En Kirundo no hay electricidad, salvo en el casco de la cabecera del Estado. En Kirundo tan sólo el 10 por ciento menos pobre de la población puede mandar a los niños al colegio, y los niños que van al colegio no tienen zapatos.

BurundiEn Kirundo hay cinco mil huérfanos del SIDA y de la guerra. Viven en la chozas de otros miembros de la comunidad que los cuidan.

Pese a todo, la gente de Kirundo es amable, sonríe, agradece. Los miembros de la comunidad se ayudan y quieren ayudar.

Muchos pensarán que deprimente tanta pobreza.

A uno no le queda más remedio que ver oportunidades y comprometerse aún más, montarse en un carro y arrancar para Kirundo.

Cerca de Kirundo hay Gorilas, de verdad.

 

 

 

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