El sobrino del asesinado presidente John F. Kennedy está convencido de que el magnicidio del 22 de noviembre de 1963 en Dallas no fue el trabajo de un solo pistolero, informa la Associated Press.
“Creo que la evidencia es demasiado convincente de que no fue un pistolero solitario”, dijo Robert F. Kennedy Jr. en una entrevista con el presentador de televisión Charlie Rose ante una audiencia en Dallas anoche.
No dijo que creía que pudo haber sucedido.
Agrega la AP que Rose preguntó si Robert F. Kennedy, fiscal general de EUA en el momento de la muerte de su hermano, sintió “un poco de culpabilidad pensando que podría haber existido un vínculo con sus agresivos esfuerzos contra el crimen organizado”.
Su respuesta: “Creo que eso es cierto. Él apoyó públicamente el informe de la Comisión Warren [Comisionada por el Congreso de EUA para investigar el asesinato] pero en privado se mostró indiferente a ella ..”.
De hecho, su padre lo llamó “artesanía de mala calidad”, apunta la AP.
Kennedy dijo que su padre había encontrado que los registros telefónicos de Lee Harvey Oswald y Jack Ruby, el propietario de un cabaret que mató a Oswald dos días después del asesinato del presidente, “eran como un inventario” de los líderes de la mafia que el gobierno venía investigando.