El retiro del conservador cardenal estadounidense Raymond L. Burke de la Congregación para los Obispos en Roma se ha interpretado como una medida que significa que el papa Francisco está yendo más allá de un cambio en la retórica para hacer más inclusiva a la Iglesia, escriben Jin Yardley y Jason Horowitz en el New York Times.
“Lo que está diciendo es que no se necesita ser conservador para ser obispo”, dijo un experto.
En una reciente entrevista, Burke había manifestado su desacuerdo con la reducida atención sobre los temas del aborto y el matrimonio entre personas del mismo sexo: “No podemos hablar lo suficiente sobre eso”.
El Cardenal Burke, favorito del sector más conservadores en la Iglesia de EUA, seguirá con un cargo en el Vaticano, aunque no sin el poder que antes tenía en los nombramientos de la Iglesia estadounidense.