Se seca el Lago Poopó. Atribúyalo al calentamiento global a El Niño, La Niña, o la misma contaminación minera, pero la prueba es innegable. El Lago Poopó, ubicado en el minero departamento de Oruro, con 2337 km² y después del Titicaca el segundo más grande de Bolivia, ahora sufre un proceso de desertización que ha trastornado la fauna local, la vida de los habitantes y tiene preocupados a científicos.
Una inspección realizada a fines de diciembre ha concluído que “es un lago sin vida”, informa la BBC.
Agrega Perú21: “Milton Pérez, de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), y el dirigente campesino Valerio Rojas, afirmaron a la agencia Efe que durante una inspección realizada este viernes al lugar se comprobó que el Poopó ahora “es un lago sin vida”.
“El monitoreo aplicado al Poopó estableció que hoy está casi seco”, dijo Pérez, que investigó el comportamiento del lago. Se trata de un ecosistema muy frágil, que tiene una profundidad muy baja, de 1.5 a 4 metros, y que sufrió la reducción de sus aguas debido a varios fenómenos climáticos.
El Día de Bolivia indica que no hace mucho la producción pesquera del lago alcanzaba las 2500 toneladas anuales. Ahora, dice, escasamente alcanzan las 250.
La tierra es infértil. Valerio Rojas, autoridad originaria de Untavi, manifestó que el lago quedó convertido en un enorme desierto donde ni siquiera existe la posibilidad de sembrar alimentos, ni de criar animales, solo se puede rescatar la arcilla del lugar. Mencionó que se alertó a las autoridades departamentales y medioambientales, respecto a la situación del lago, “pero no hicieron caso”. Se pidió el dragado del brazo izquierdo del río Desaguadero para que el lago se alimente, pero lamentablemente no se efectuó ninguna tarea. “Las esperanzas son pocas para que retorne el lago, porque creemos que nunca volverá a ser como antes, por eso al parecer solo queda migrar en busca de fuentes de empleo”, agregó.
Otra crisis ecológica: Se seca el Lago Poopó.
