En el Centro de Detención Federal de Miami, ElMolinoonline.comUna prisión con stripers que hacen bailes sensuales, blusas que se desabotonan, manos que tocan, revistas pornográficas, bebidas alcohólicas y maletas de dinero en efectivo todo para el beneficio de influyentes y millonarios reos.

No nos referimos al penal de San Antonio, en Isla Margarita, Venezuela, que tiene todo el confort de un club campestre.

Hablamos del Centro de Detención Federal (FDC por sus siglas en inglés) en Miami, Florida.

En esta cárcel de seguridad máxima, escribe Michael Miller en Miami New Times, los cuartos para visitas son con salas de citas con mujeres llevadas por los abogados para el deleite de sus millonarios clientes acusados del tráfico de narcóticos.

Dice que “múltiples abogados entrevistados” dijeron ingresar mujeres “con muy poca ropa”, presentándolas como sus asistentes y las ponen a disposición de los reos.

Son las llamadas salas de “descubrimiento”.

“Se quitan la blusa y dejan que las toquen”, dijo un abogado. “En su mayoría son mujeres muy atractivas que no son ciudadanas y llegan allí con el único objetivo de visitar el FDC”.

Agrega Miami New Times que las acusaciones son difíciles de probar, aunque a la vez señala que algunos abogados se han quejado que ya muchos otros clientes están comenzando a pedir este tipo de defensa. Y el que no cumpla ese requisito, pues puede perder su cliente.

A otro abogado no parece molestarle el asunta, “Si le gusta ver gente, mire la cola del FDC, no hay que pagar un cargo de entrada como en el club de moda”.

Artículo en inglés

Foto cortesía de ivang via flickr