
Algunos preguntarían, si Nelson Mandela supo perdonar a sus torturadores, ¿por qué no pueden EUA y Cuba normalizar relaciones?
The Huffington Post publica una nota de Julie Page de la Associated Press desde el estadio de Johannesburgo donde se celebró el 10 de diciembre una multitudinaria despedida a Nelson Mandela que tuvo la presencia de dignatarios más nutrida en décadas.
Escribe:
“El apretón de manos entre los líderes de naciones enemigas durante la Guerra Fría se produjo en una ceremonia que se centra en el legado de la reconciliación de Mandela. Obama saludaba a una línea de líderes mundiales y jefes de Estado que asistieron a la conmemoración en Johannesburgo. También se dio la mano con la presidente de Brasil, Dilma Rousseff, que ha chocado con Obama sobre acusaciones de espionaje por la Agencia de Seguridad Nacional”.
Raúl Castro fue uno de los principales oradores en el evento. Fue presentado, indica CubaDebate, como “el presidente de una islita que nos liberó a todos”.