Escribe una carta a su hijo que está por nacer, ElMolinoonline.comLuego de la muerte a manos de George Zimmerman del joven afroamericano Trayvon Martin, el diplomático e intelectual afroamericano Ajani Husband escribe una carta a su hijo que está por nacer.

Escribe Ajani Husbands. Publica Urban Cusp. Traducción El Molino

Cuando te confronte un individuo armado, ten por supuesto que esta persona es la policía. Por lo tanto, primero que todo coloca las manos detrás de la cabeza, los dedos entrelazados. Esto asegurará de que en la eventualidad de que te disparen y seas ejecutado, habrá una oportunidad mínima para que los analistas y expertos reflexionen más adelante, si fuiste tu el agresor. Manteniendo los dedos detrás de la cabeza es clave ya que evita que tus huellas digitales terminen sobre el agresor o su arma. Si es posible, da la espalda a la persona (de quien siempre supondremos que es la policía). De esta manera, te dispararán por detrás, otra señal de que has sido la víctima.

No vas a sobrevivir este encuentro, por lo cual es importante poder mostrar los investigadores, los tribunales y los críticos que de hecho tu fuiste la víctima. Esto será difícil, ya que la suposición siempre presente es que de alguna manera u otra hiciste algo mal. Que tal vez podrías, o deberías, haber hecho algo diferente. Tal vez debería haber usado ropa diferente o caminado de una manera menos sospechosa. Te lo aseguro, hijo, este no es el caso. Independientemente de lo que hicieras no estabas destinado a sobrevivir. Todo lo que podemos esperar es facilitar la investigación post-mortem. Esto dará un poco de consuelo a tu madre y a mi, nos ayudará a hacer frente al hecho de perderte, y por esto te pedimos que sigas estas instrucciones cuidadosamente.

Se claro y conciso cuando grites pidiendo auxilio. Esto de ninguna manera aumentará la probabilidad de que puedas sobrevivir el encuentro. Por el contrario, sirve únicamente para asegurar de que los espectadores y si alguien graba únicamente el audio del encuentro exista una representación más clara de lo que está sucediendo. Frases como “¡Ayúdenme!” no son suficientes. Tienes que ser claro. “¡Por favor no me maten! ¡Soy sólo un niño!” y así alertar a los demás el hecho de que eres tú el que está a punto de ser ejecutado en lugar de tu agresor. “¡No estoy armado! Por favor no me maten!” destaca, además, que estás desarmado (porque después de tu muerte, nada está seguro).

Foto y texto Urban Cusp via The Root

 

 

 

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