Tensiones entre las medievales monarquías aliadas con EUA en el Medio Oriente han reventado, creando una crisis en una región que el presidente Donald Trump visitó a mediados de mayo.
Informa la Associated Press que Arabia Saudita está rompiendo todos los vínculos diplomáticos con Catar, producto de una disputa que ha enfrentado a los países árabes del Golfo contra el pequeño país rico en petróleo.
Dirigentes del gobierno saudí anunciaron por la televisión estatal que han ordenado la retirada de las tropas de Catar del teatro de guerra en Yemen, mientras que informes de prensa separados dijeron que los ciudadanos de Catar tienen 14 días para marcharse de Arabia Saudita. Todas las rutas terrestres, aéreas y marítimas con Catar han sido cortadas, con Arabia Saudita instando a “todos los países hermanos y a las empresas a hacer lo mismo”.
La medida se produce después de que Bahrein anunciara en casi las mismas palabras la orden de expulsión a los cataríes en esa nación y cortando todos los enlaces de transporte entre ambos países.
Bahrein acusó a Catar de respaldar el terrorismo y de entrometerse en sus asuntos internos. Los Emiratos Árabes Unidos y Egipto rápidamente siguieron el ejemplo, anunciando la noticia después en la televisión estatal. Atribuyeron la medida a razones de “seguridad nacional y los peligros del extremismo terrorista”.
La crisis se remonta a la publicación por hackeros de comentarios del Emir de Catar en contra de sus vecinos. Qatar niega que las palabras sean verdad y dice que han sido parte de un ciberataque.
EUA, mediante el Secretario de Estado Rex Tillerson, ha pedido la unidad entre las naciones árabes y ofrecido sus buenos oficios para lograr una solución.