
En enero, cuando el bloguero saudita Raif Badawi recibió los primeros 50 de una sentencia a 1000 latigazos, hubo de suspenderse la sentencia temporalmente porque se consideró que su vida corría peligro.
Durante estos meses el mundo civilizado ha abrigado la esperanza de que la indignación mundial que el medieval castigo ha despertado convenciera a los tribunales de indultarlo.
Pero no ha sucedido.
Informa la BBC que la Corte Suprema de Arabia Saudita ha confirmado la condena, que además del brutal castigo físico incluye 10 años de prisión.
Por “insultar al Islam a través de canales electrónicos” a través del blog Red Liberal de Arabia.
Luego de revisar el caso, las autoridades saudíes dijeron al mundo que es asunto de ellos.
La esposa de Badawi, Ensaf Haidar dijo desde Canadá que el castigo podría comenzar nuevamente el viernes y que más que nunca teme por la vida de su marido.