Se conocieron ese mismo día, unidas por su rechazo a la confirmación de Brett Kavanaugh en la Corte Suprema de Justicia. Juntas cambiaron la historia al detener — así sea temporalmente — lo que parecía la inevitable confirmación al tribunal supremo del juez, quien ha sido acusado de violencia sexual por tres mujeres.

Son Ana Maria Archila, de 39 años y Maria Gallagher, de 23. Ambas han sobrevivido ataques sexuales. Pararon el ascensor en que el Senador Jeff Flake se marchaba de la sesión del comité judicial del senado, luego de haber dicho que iba a votar a favor de la confirmación.

Esto le dijeron.

Palabras de Ana María Archila: “Lo que está haciendo es permitir a alguien que violado a una mujer llegue a la Corte Suprema. Esto no se puede tolerar. Usted tiene niños en su familia. Piense en ellos.

“Yo fui atacada sexualmente y nadie me creyó. No lo dije a nadie y ahora Ud le dice a todas las mujeres que no importamos”.

Dijo Maria Gallagher: “No mire para el otro lado. Míreme la cara y dígame que no importa lo que me pasó, que Ud va a permitir que gente así llegue al más alto tribunal de este país y que le digan a las mujeres lo que pueden hacer con sus cuerpos”.

Lo agarraron desprevenido y sacudieron al punto que pidió una investigación por el FBI al juez, la cual durará una semana.

Fue este tipo de valor el que se ve muy poco durante estas épocas.

Una semana que pasó en EUA y deja un ejemplo que nunca olvidaremos.