POR JUAN MORENO ROMERO. VOZ DE AMERICA. Como suele ocurrir con todo lo que está relacionado con Cuba, una de las primeras en comentar sobre la muerte de los disidentes cubanos Oswaldo Payá y Harold Cepero fue la bloguera.

“Un hombre intachable acaba de morir. Sin @OswaldoPaya la Isla se nos ha quedado aún más huérfana”, escribió la periodista y bloguera poco después de confirmar la muerte del disidente.

Dos semanas después de la muerte de Payá, se ha especulado mucho sobre las circunstancias en las que ocurrió y las implicaciones diplomáticas entre España y Cuba que ha provocado. Hablamos con Yoani Sánchez sobre todo lo ocurrido.

-Yoani, se ha hablado mucho sobre el siniestro en el que murieron Oswaldo Payá y Harold Cepero, hay quien asegura que fue un accidente y quien cree que fue un acto intencionado por parte del régimen. ¿Qué información tienes tú desde la isla?

En primer lugar quiero saludar a las personas que nos siguen. Hemos vivido unos días muy complicados dolorosos y difíciles por el fallecimiento de Cepero y Payá y todas las consecuencias que ha traído, de dolor familiar, expectativas, dudas, etc.

La versión oficial del accidente es la misma que expresó  Ángel Carromero en un vídeo presentado a los medios internacionales y que no ha salido en los nacionales. Carromero, sin inculparse directamente, asegura que frenó, quizás con demasiada fuerza en una carretera que estaba siendo reparada y el vehículo se chocó contra un árbol. Esa es la versión oficial que se encuentra respaldada por el testimonio muy minucioso de tres testigos oculares y por el testimonio hasta ahora de Carromero y de Jens Aron Modig (el sueco que también viajaba en el automóvil siniestrado).

La familia sostiene que esto ha sido algo provocado y yo creo que hay que entender, porque era un hombre perseguido, vigilado, amenzado, intimidado. Pero en este momento es muy importante para la opinión pública internacional y nacional que la familia muestre algunas evidencias más que soporten esa tésis. Se ha hablado de una llamada minutos antes diciendo que estaba perseguido, y unos “sms” minutos después del accidente. Tienen que narrar la historia lo más detallada y puntualmente posible con los elementos que tienen.

-¿Con los elementos que tenemos ahora, qué credibilidad le das a la versión de la familia de Payá? ¿Has hablado con su viuda, Ofelia Acevedo?

No he podido hablar con ella más allá del día del funeral para darle mis condolencias. Pero he seguido sus intervenciones en distintos medios de prensa y web. Sé que está sumida en el dolor, el shock de haber perdido a su marido, al padre de sus hijos. Pero dado el exceso de pruebas que ha mandado el gobierno con respecto a la tésis del accidente creo que deben presentar más pruebas de su versión. Yo tengo un compromiso con la verdad, igual que nosotros pedimos presunción de inocencia para los disidentes, hay que hacer lo mismo con el gobierno, hay que demostrar si fue o no fue un accidente.

-¿Qué posibilidades cree que tiene el español Ángel Carromero de quedar preso? 

Especulo que será condenado, probablemente no al máximo de la condena y se intentará establecer una negociación  para disminuir la condena o mandarlo a España a que termine de cumplirla allá. Ángel Carromero ya no es el hombre posible responsable de un homicidio involuntario, sino es fundamentalmente una carta de canje y de presión política.

Además, este juicio no es solo por un cargo de homicidio involuntario, sino que trasciende esas fronteras y se está convirtiendo en un caso para desprestigiar a la oposición.

-¿Qué se juega La Habana en esta negociación?

La Habana tiene un elemento de presión política para presionar al gobierno, para obligarlo a mantener un perfil menos activo con la oposición y con la condena de la violación constante de los DDHH. Puede estar  jugándose el voto de silencio.

Pero la diplomacia de La Habana también es muy dada a acumular favores, trabajan a largo plazo para en un momento, exigir que se tomen determinadas posiciones. Puede estar en juego también el tema de la posición común europea.

Aunque no sólo hay que mirar hacia el exterior sino también hacia dentro. El gobierno cubano es especialista en desviar la atención .

Estamos en un momento en el que las reformas “raulistas” han demostrado su agotamiento. Desde hace muchos años, se aferran al discurso nacionalista, a la cuestión de que somos una plaza sitiada, y ese discurso desvía la atención. Se va a usar el caso Carromero para asestar un golpe a la oposición y a la figura de Payá, y hacer que la atención se dirija allí en vez de hechos que demuestran el lento desmoronamiento del sistema como el desabastecimiento y sobre cómo Fidel lleva semanas sin aparecer.

¿En qué posición queda el Movimiento Cristiano de Liberación (del que era líder Payá)  y la oposición en general después de la muerte de Payá? ¿Qué ha cambiado?

El Movimiento Cristiano de Liberación tiene profundas raíces en la población cubana; son muchas gentes que dieron su firma en Varela y que han ido siguiendo otras proyectos que lideró Payá. Es el movimiento opositor con más representatividad en las provincias y en los pueblos de la isla.

Sería una muestra de madurez política superar la muerte de su líder. Si algo hemos padecido a lo largo de nuestra historia nacional, es un exceso de personalismos, de intentar organizar los movimientos procesos y sociales a través de un hombre.

Yo creo que el movimiento va superar la muerte de su líder porque tiene unos buenos objetivos, definidos, que están metidos casi en el código genético de los disidentes cubanos. Para superarlo hay que hacerlo con la verdad y la transparencia y hablando mucho hacia dentro de la isla, es un reto que nos toca.

Con la oposición en general, igual que pasó con la muerte de Orlando Zapata Tamayo (en 2010), el dolor y el shock nos une, y hay que aprovecharlo para encontrar puntos comunes en la agenda. Tenemos muchas diferencias y eso es bueno. Pero tenemos que ser capaces  de distinguir lo que nos hace ser uno. Viene una andanada mediática intensa pero con la verdad, la transparencia y la voluntad democrática se pueden superar estos obstáculos.

VOZ DE AMERICA

Foto: El País