Trump derrotado
Imagen cortesía Politico

Una de las búsquedas más comunes desde el martes 3 de noviembre ha sido “licorería cerca mío”, y eso refleja la ansiedad con que millones de estadounidenses han esperado lo que ha culminado en una victoria histórica para Joe Biden, quien avanzó una campaña paciente, estratégica, disciplinada — a veces desesperadamente lenta — hasta capturar más de los 270 estados del colegio electoral.

A las 11:30 AM del sábado 7 de noviembre 2020, CNN y NBC confirmaron la victoria. Gana Pennsylvania, llega a los 273 votos. Y todavía puede sumar más.

Gana Biden, a diferencia de Trump en 2016, el voto popular.

Además, Kamala Harris es la primera mujer negra en la vice presidencia del país.

El presidente Trump se encontraba haciendo mucho de lo que hizo en su presidencia: Jugando golf.

De esta manera, ha sido Biden elegido el 46 Presidente de EUA, en un país azotado por una pandemia que solo en los días de la elección resultó en cientos de miles contagiados. También, el número de fallecimientos sigue en aumento.

Igualmente pesa sobre el nuevo presidente una serie de demandas levantadas por Donald Trump a las 2:30 AM del miércoles 4, quien “a la Juan Guaidó” se autoproclamó vencedor cuando quedaban millones de votos por contarse — y sus asesores han pedido guerra total y literalmente que se corten las cabezas de los contadores de votos.

De esta manera, la contienda electoral 2020 pasa a la historia, no solo por el berrinche del perdedor sino también por la disciplina de la estrategia del ganador, que recuperó los estados de Michigan, Wisconsin, y Pennsylvania, que había perdido Hillary Clinton.

Clave en la victoria fue el apoyo de los social demócratas Bernie Sanders, Alexandra Ocasio-Cortez y otras fuerzas progresistas que volcaron sus recursos tras Biden-Harris.

Además, se debe a la labor de Stacey Abrams y su proyecto de defensa de los derechos de votantes logró registrar, y movilizar a millones de personas, en el sureño estado de Georgia, que fueron quienes dieron la vuelta a la tortilla.

Biden, cuya metódica paciencia fue interpretada como falta de energía, implementó desde que ganó la nominación de su partido una campaña precisa, centrada en un objetivo, el cual nunca perdió de vista. Respaldó su estrategia con equipos de campo, voluntarios, y una impresionante maquinaria de recaudación de votos.

Inicialmente, en la noche del martes parecía que Trump llevaba la delantera, causando gran preocupación entre el público. Pero todo eso lo habían anticipado en la campaña Biden, llamándolo desde antes de que pasara un “espejismo rojo” (Red Mirage). La razón es simple: gran parte del electorado votó por correo, y estos sufragios se cuentan más tarde.

En su primera conferencia de prensa en la tarde del jueves, Trump continuó argumentando falsamente que las papeletas que aún no se han contado son ilegales. Hablando desde la sala de reuniones de la Casa Blanca, aprovechó la óptica de la presidencia a su favor, incluso mientras lanzaba andanadas de mentiras destinadas a socavar una elección legítima. “Si cuentan los votos legales, gano fácilmente”, dijo, sin ofrecer pruebas.

Algunos medios sencillamente cortaron la conferencia de prensa, afirmando que el presidente mentía

Hasta Fox News ha dicho de que no hay evidencia alguna de fraude electoral. (Fox News, que fielmente ha repetido la línea de la administración se ha distanciado).

Esto mismo lo han confirmado observadores internacionales.

En cuanto a fraude, se supo durante el conteo que las oficinas del correo no entregaron cientos de miles de votos. Ello en desobediencia de una orden judicial. El director general del correo, Louis Dejoy, muy probablemente tenga que explicar qué sucedió.

Sigue, sin embargo, el peligro de violencia por parte de sus partidarios. Muchos han salido con armas a las calles, y siguen intimidando en sus camiones.

Uno de los asesores iniciales de Donald Trump, Steve Bannon, pidió que degollaran al doctor Anthony Fauci y al director del FBI

Informó la Associated Press que una compañía vinculada a los Trump ha enviado múltiples mensajes por text falsamente acusando de fraude electoral y pidiendo a los partidarios que se congreguen en diversos puntos de votación.

Informa el New York Times que políticos colombianos usaron las redes sociales para influir en la elección a favor de Trump.

El voto latino fue clave para la victoria. Aunque la derecha en el sur de la Florida ayudó a Trump. Pero en los estados que definieron la victoria de Trump los latinos/as pusieron muchos votos a favor de Biden.

En Wisconsin de los 46,000 votos tempranos entre latinos el 57% fue de mujeres latinas.

El electorado negro — particularmente las mujeres negras — fue también clavs en la victoria de Biden. Atlanta, Detroit, Philadelphia son grandes centros de población afroamericana, y votaron en masa y por los demócratas.

La población negra viene sufriendo una racha de asesinatos por parte de la policía que, en la mayoría de los casos, actúa con plena impunidad.

Todo eso ayudó a movilizarlos.

El fallecido líder John Lewis celebra

Otro segmento que votó masivamente a favor de los demócratas ha sido los indígenas americano, particularmente en el sudoeste de EUA. En Arizona, que no votaba demócrata en mucho tiempo. Los navajos votaron 97% a favor de Biden.

También el voto de la juventud, que además de votar como nunca antes lo había hecho, participón como voluntarios y voluntarias en actividades de apoyo a la campaña.

Trump ha afirmado que no aceptará la victoria y ha prometido acción legal.

Una vez reciba el baldado de agua de helada de la realidad, la pregunta es ¿cómo lo sacarán de la Casa Blanca?

Durante los días venideros análisis más profundos de la elección, lo que dice sobre el país, sobre los latinos, sobre el movimiento BlackLivesMatter, sobre el Covid y la economía. Cabe recordar que en sus pronunciamientos, el presidente Trump no ha mencionado al Covid. Pero otros sí. Desde el presidente electo, a comentaristas políticos como Dan Rather, legendario periodista.

En Philadelphia, anticipando los resultados, la ciudadanía comienza a celebrar.

Mientras tanto tanto, el alcalde de Philadelphia envío un mensaje al presidente: “Llegó la hora de que se ponga los pantalones de niño grande, acepte la derrota, y felicite al ganador” igual que han hecho otros presidentes que perdieron.

A lo largo de su presidencia, Trump fue un hombre grosero, abusivo, agresivo, burlón. Un matón que se enseñaba en el débil, mediante un arsenal de insultos, humillaciones. Dicen sus biógrafos que lo que más teme su mente narcista es ser objeto de burla. Sufrirla es uno de los peores castigos.

Así, habiendo consumido más alcohol del debido y saludable, sin dormir más de tres horas de cada 24, no obstante el optimismo de haber podido liberar a EUA y el mundo de Donald J, Trump, entramos a la era Biden. 

Una era en la que será absolutamente necesaria la organización de las bases en torno a demandas concretas, sobre la salud, los ingresos, la protección contra el racismo y la impunidad policial, los derechos de inmigrantes, y estudiantes, control de la Covid, y defensa del planeta.