El “Pececillo Dracula”, con enormes ojos y dos colmillos que llegan a tener más de media pulgada, el “Gecko con pintalablios”, un lagarto con los labios rojos vivos, el “Pez succionador” que pega el cuerpo a las piedras que fluyen en la corriente y así se moviliza, son solo tres de las nuevas especies del reino animal que científicos descubrieron el año pasado en el área de río Mekong. Ellas y más de mil otras enfrentan serios peligros a causa de los cambios en el clima.

Estos descubrimientos y muchos más aparecen en el informe “New Blood: Greater Mekong New Species Discoveries 2009” (Nueva sangre: Descubrimientos de nuevas especies en el área del Mekong en el 2009), publicado por el World Wildlife Fund (WWF), fondo dedicado a la conservación del planeta.

“La velocidad de los descubrimientos en el delta del Mekong es casi sin igual a nivel global”, señala Stuart Chapman, el director regional de conservación del WWF. “Ello se debe a la amplitud geográfica y climáctica dentro de la región, que va desde altitudes elevada a densas selvas tropicales a través de una de las aguas frescas más ricas del mundo”.

Señala que entre el 1997 y el 2007 se descubrieron más de mil nuevas especies entre plantas, peces, anfibios, reptiles y mamíferos. En el 2009, en promedio se descubrieron tres nuevas especies cada semana.

Así como es una de las áreas de mayor diversidad biológica, en el planeta, es una de las que corren mayores peligros. Los cambios en el clima producen ascensos en los niveles del mar, que a su vez conducen a una intrusión de sal en las aguas frescas, convierten el delta del Mekong uno de los tres deltas más vulnerables en la Tierra, según el más reciente del Panel Internacional sobre Cambio Climático.

El WWF estará observando cuidadosamente las reuniones en Bangkok que culminaran en la Cumbre de Copenhagen sobre el Clima en Diciembre.

Artículo en inglés