Trump pide cabeza de RyanPoco después de que su humillante derrota politica resonara por todo EUA y el mundo, Donald Trump pidio la cabeza de Paul Ryan presidente de la Camara de Representantes que terminó siendo incapaz de obtener dentro de los republicanos los votos necesarios para derogar y reemplazar la ley de salud conocida como Obamacare.

Mediante un mensaje por Twitter, el presidente pidió a sus seguidores que sintonizaran al programa Judge Jeanette, en el canal Fox, donde Jeanette Pirro dijo que Ryan debería dimitir.

Trump, por su parte, el día anterior había denunciado a la bancada demócrata, criticándola por negarse a apoyar un proyecto de ley que, redactado en menos de un mes, intentó borrar los logros de lo que había tardado más de un año a la administración Obama.

Obamacare queda intacta.

Por ahora.

Eliminarla del todo había sido una de las promesas de Trump y sus republicanos.

Aprovechando el sentimiento popular, desde el campo de Sanders — el democráta socialista que enfrentó a Hillary Clinton en la elección primaria y que salió fortalecido tras la elección de Trump — se ha comenzado a organizar en pro de cambios a Obamacare, buscando la implementacieon de un sistema más parecido al de Medicare. Los “sanderistas” organizados en el movimiento “Our Revolution” piden mayor cobertura y costos más bajos para todos.

La derrota de Trump en el congreso no es el único de sus problemas.

La semana pasada se supo que desde julio del año pasado, el FBI viene investigando a varias personas cercanas al presidente bajo sospechas de estar vinculados con la administración Trump. Sobre este tema han llovido acusaciones múltiples — el tono de los demócratas recuerda a los interrogatorios de Joseph McCarthy que dieron lugar a la palabra macartismo.

En el fondo, se trata de que la nueva administración tiene una orientación geopolítica diamétricamente opuesta a la que EUA viene implementando desde el fin de la Segunda Guerra Mundial en la que Rusia es el principal adversario. Trump y su gente quieren un cambio, que el sistema se niega a aceptar.

De todas maneras, al concluir la semana y, luego de que información filtrada produjera nombres de en el círculo de Trump, aumentaron los llamados por un Fiscal Independiente que comience a investigar el escándalo, lo cual no ha sucedido.

Todavía.

Pero ello puede cambiar. El congreso cuestionará en días venideros a gente que fue muy cercana a la campaña Trump 2016: Paul Manafort, quien el verano pasado renunció a su cargo como director; Roger Stone y Carter Page, funcionarios de la campaña durante el verano pasado. Sobre el mismo tema, el fiscal general de la nación Jeff Sessions tuvo que retirarse de la investigación cuando se supo que había omitido mencionar que él sí se había reunido con funcionarios del gobierno de Vladimir Putin; y Michael Flynn fue despedido de su cargo como asesor de seguridad nacional cuando se supo que él había recibido decenas de miles de dólares por parte del gobierno ruso.

También están pendientes las acusaciones de Trump de que Obama le había interceptado sus comunicaciones. Explosivas. Y sin evidencia.

La nominación de Neil Gorsuch a la Corte Suprema podría enfrentar el “filibuster”, una táctica parlamentaria que obstruye la votación en la sesión plenaria del senado.

Esta semana también sufrimos en la Gran Manzana un alarmante asesinato racista. Un supremacista blanco, armado con un sable, mató a un ciudadano afroamericano. El asesino dijo que quería matar afroamericanos. 

Esta semana también siguieron las deportaciones — el temor y terror, la angustiosa separación de familias, en las comunidades. Irónicamente, al menos uno de los deportados venía de una familia que votó por Trump. Sucedió en Indiana.

Otra semana que pasó más en la era Trump.

Carlos F. Torres, Director El Molino Online

 

Carlos F. Torres
Director, El Molino Online
New York, NY, 3/26/2017 

 

 

 

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