Comió tortugas marinas, pescado y aves.
Flotó, flotó y siguió flotando sin saber la fecha — solo que era día o noche — hasta que pasaron 13 meses.
Según una nota de Nicka Perry de la Associated Press, José Salvador Alvarenga, pescador salvadoreño que vive en México salió para una jornada de pesca de tiburones en diciembre del 2012, apareció a 8,800 kilómetros de distancia en el atolón Ebon de las islas Marshall.
Dice que AP que las autoridades están verificando la historia de Alvarenga, quien se comunica en español.
El ha dicho que junto con un joven de 15 a 18 años llamado Ezequiel en un pequeño barco y una tormenta se los llevó.
Dice que al cabo de algunos meses, Ezequiel murió.
Explica que capturaba aveces y peces que a veces flotaban junto a la embarcación.
Comenta un funcionario de EUA: “Es difícil de creer que alguien haya sobrevivido en el mar por 13 meses. Pero igualmente es difícil que alguien llegue de la nada a Ebon. No hay duda de que este tipo ha pasado una aventura y estado en el mar por algún tiempo”.
Un Robinson Crusoe moderno.