Trump contra todo el mundoPublicado originalmente en Axios. Por Mike Allen y Jonathan Swan — El presidente Trump siente (y sabe) cada vez más que está luchando prácticamente en contra de todas las fuerzas en la política estadounidense y global – incluso aquellos que inicialmente quisieron darle el beneficio de la duda o parecieron amistosos.

La única gente que realmente sigue de su lado es el 40% del electorado que sigue apoyando la manera cómo él les muestra el dedo medio a los poderosos. Todas estas fuerzas, básicamente la capital de EUA, además de importantes líderes mundiales — ven a Donald Trump con sospecha creciente y sienten un deber de apartarse de él por razones morales y prácticas.

“Lo que circula, vuelve”, dijo uno de los pilares republicanos de Washington. “Él ha sido demasiado crítico de cada uno de esos grupos, así que ¿por qué van apoyarlo? Trump ha hecho tantas cosas fuera de las normas de comportamiento”.

La presión barométrica de estos grupos ha sufrido un gran cambio:

  • CEOs, muchos de los cuales se comprometieron con esta Casa Blanca no obstante la oposición de sus empleados y accionistas, se enfrentan a una presión cada vez más intensa para oponerse a él.
  • Fuera de los saudíes, los polacos y Putin, muy pocos líderes mundiales quieren obtener apoyarlo.
  • En privado, la mayoría de los republicanos elegidos en la ciudad prefieren a un presidente Pence. Cuando las cosas se pongan ien btensas es posible que no protejan a Trump. De hecho, el impulso natural será lanzarlo por la borda.
  • Por último, están M & M: Bob Mueller (el fiscal independiente) y los grandes Medios de comunicación, omnipresentes en cada reunión, trato comercial, y el contacto extranjero por parte de Trump y su equipo.

Jonathan Swan escribe sobre los republicanos en el congreso.

“Por el momento, se mantendrán tranquilos y ello porque quieren pasar un proyecto de ley de reforma tributaria, y necesitan un presidente republicano para firmarla. Pero cuando [la materia fecal] realmente caiga al ventilador él tendrá muy poca buena voluntad en la colina para respaldarlo.

“Trump quemó tanta buena voluntad cuando atacó el proyecto de ley de salud de la Cámara, llamándolo ‘malvado’ después de cabildearles y celebrar con ellos en el Rose Garden. Ese fue un momento muy profundo — solo para dejarlos tirados rápidamente por un proyecto de ley que ellos vacilaron en apoyar.

“Hay que ser inteligente: Trump cuestiona cada vez más cuestiona la lealtad de todos, incluyendo su propio equipo y abogado personal. A diario se siente como si las paredes se fueran cerrando y no está claro en quién se puede confiar”.

Artículo en inglés

Imagen via Axios

 

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