Por Juan Manuel Urrutia — En 1986 me vinculé a Profamilia como director de administración y finanzas, con el tiempo asumí la dirección del programa de mercadeo social de anticonceptivos, así comenzó mi carrera de vendedor de condones.

En 1989 fui contactado por una firma norteamericana, The Futures Group para que asumiera la dirección del programa de mercadeo social de anticonceptivos en América Latina.  Me fui a México.  Así comenzó la vida de expatriado.

Entre 1989 y 2010, con una escala de cuatro años en Colombia dirigiendo el ICBF viví en México, en Washington, en Rabat y en Johannesburgo.  Recorrí América Latina, Asia y África extensamente.  Fueron diecisiete años de trotamundos.

En los últimos años, ya basado en Bogotá, he continuado haciendo misiones cortas que me han llevado a sitios insospechados.

Es una vida interesante e intensa.

No faltan las aventuras de todo tipo.

Una constante son las noches de soledad en cuartos de hoteles, noches de lectura y de pensadera.

Con frecuencia escribí notas sobre esos viajes, algunas han sido publicadas en El Molino, muchas se quedaron en eso, notas sueltas.

Con mi parcero Carlos Torres, director del El Molinoonline hemos decidido crear una sección que se llama Crónicas Desordenadas de una Vida no tan Ordenada en la que publicaremos lo que vaya resultando de mezclar esas notas sueltas con recuerdos y anécdotas.  Espero que algunas de esas crónicas hagan reír al lector pero sobretodo espero que le den algo de la esencia de la vida de un “cucaracho internacional” que es como una amiga definía a los “consultores” que se pasean por el mundo llevando lo que ellos creen son soluciones.

CRÓNICA 1: Las Áfricas 

CRÓNICA 2: Del Primer Mundo a la Edad Media: Marruecos

CRÓNICA 3: Pies Descalzos, Madagascar 1993

CRÓNICA 4: C’est Mamadou

CRÓNICA 5: Kenia

CRÓNICA 6: Hotel de l’amitié

CRÓNICA 7: Allahu akbar

CRÓNICA 8: Burundi (primera parte)

CRÓNICA 9: Burundi (segunda parte)

CRÓNICA 10: Lusaka

CRÓNICA 11: Dakar

CRÓNICA 12: El rey Julién 

CRÓNICA 13: Zimbabue